
Una vez más Boca se enfrentaba a uno de esos partidos que lo acercaban al borde del precipicio; si el resultado era negativo en México, no sólo perdería el máximo objetivo del año; el torneo local lo encontraría a 4 puntos del líder y hundido anímicamente. La responsabilidad parece gustarle a este equipo que año tras año muestra su mejor cara en los partidos más importantes.
RESUMEN
Con esta perspectiva, el equipo xeneize salió a jugar al Jalisco con determinación, convencido de que la victoria era posible. Desde el primer momento su intención fue lastimar a su rival, y así lo demostraba Carlos Ischia dejando en el banco al experimentado Fabián Vargas para apostar por la juventud y el atrevimiento del "Pochi" Chavez. Riquelme, sin estar en su plenitud, se mostró muy recuperado de su lesión y completó uno de los mejores partidos desde su vuelta. Román encontró en Chavez y en Dátolo dos jugadores con buen pie y con un recorrido envidiable, que llegaron al fondo para asisitir a los delanteros y lucharon en su propia parcela dejando alma y vida.
En los primeros 10 minutos, primero avisó el local con un disparo desviado de Mendivil, y después llegó Boca tres veces por ambos costados, pero los centros no encontraron rematador. A los 18 apareció Román con toda su clase; habilitó a Palermo con un pase marca de la casa, y Martín definió de primera por entre las piernas del arquero Bava, que llegó a desviar antes de que la pelota entrará en cámara lenta. 1 a 0 y silencio absoluto en el Jalisco.

Boca se clasificaba con el gol de Palermo pero, no conforme con la ventaja, se mostraba peligroso en cada ataque ante una defensa en una noche para el olvido. No fue sorpresa que, apenas pasados los 30', la visita aumentara la diferencia en el marcador. Riquelme retrocedió en el tiempo y cruzó una pelota muy parecida al pase a Palermo en Tokio frente al Real Madrid para el 2-0. Esta vez el receptor fue Palacio que esperó a Martín y lo asistió para que definiera otra vez al primer toque, con la derecha y junto a un palo. Partido casi cerrado.
En la siguiente, un Boca hambriento, comenzó una vez más con un terrible pase de Riquleme que encontró a Chavez. El juvenil escapó de dos rivales y la dejó para Palermo en la puerta del área, y el goleador marcó uno de los mejores goles de su carrera; miró al arquero, lo vió adelantado y la picó con la sutileza de Zidane para colocarla en el angulo superior izquierdo de Bava. Partido liquidado y las semifinales en el bolsillo.

El segundo tiempo estuvo de más. A los 5' Riquelme volvió a dejar solo a Palacio frente al arquero; Bava derribó al delantero y como consecuencia vió la roja que dejaba a su equipo con 10. Si los mexicanos albergaban alguna esperanza (debían marcar 4 goles), las perdieron al quedarse con uno menos. Pudo aumentar Boca con ocasiones claras de Ledesma, Riquelme o Palacio pero la historia ya estaba escrita. El campeón de América ya está en semifinales y piensa en el partido de Velez del próximo domingo.
TAPA DIARIO DEPORTIVO OLÉ
No hay comentarios:
Publicar un comentario